Doga ofrece el motor CC319 que integra 2 sensores de efecto Hall que le permiten detectar su velocidad, posición y sentido de giro. Está preparado para emitir datos mediante 3 canales digitales de salida independientes (para poder así procesar mayor cantidad de información). Es de destacar que la integración de 2 sensores en un solo sustrato redunda en una mayor precisión respecto a las versiones con sensores montados mecánicamente, <1 µm frente a ³ 100 µm. También resalta la resolución de la posición del motor debida a los 12 pulsos/vuelta de motor (unos 1.000 pulsos/vuelta de reductor) y la mejor estabilidad respecto a la temperatura debida al sensor.
Como toda la gama 319, el motor CC319 tiene un par de arranque de 50 Nm, estanqueidad IP 55, caja de reducción de aluminio y versatilidad de acoplamiento.
El fabricante ofrece la posibilidad de adaptar cualquiera de sus productos y modificar cualquiera de sus características para ajustarse a las necesidades del usuario.