Los G-Bulb son remaches estructurales resistentes, diseñados para fijación precisa y fiable. Se aplican a diámetros entre 4,8 y 6,4 mm y son capaces de unir espesores de 1,5 a 8 mm o de 2 a 10,5 mm (función del diámetro del taladro).
Caben destacar su buena capacidad de relleno, el máximo agarre que proporcionan así como los elevados esfuerzos de cizallamiento, entre 3.600 y 11.000 N y de tracción, entre 3.500 y 8.000 N, que soportan. Se crean ensamblajes herméticos gracias al rizado que proporcionan sobre el cuerpo del remache.
Se colocan con herramienta estándar: la carga de rotura del vástago varía entre los 9.000 N y los 14.000 N (asumible por remachadoras comunes). Son compatibles con la remachadora Taurus C, que integra un control del proceso, útil en cadenas de montaje.
El cuerpo y el vástago se realizan de los mismos materiales: una combinación de una base de acero semiduro con revestimiento de una capa de zinc. Según la directiva RoHS, su composición no incluye materiales como el cromo.