El Aircheck IP65 de Edinburgh Instruments es un detector de CO2 fiable y de bajo coste, que emplea un sensor de gas infrarrojo de longitud de onda no dispersiva, insensible a presencia de gases que no sean CO2 (vapor de agua, incluido) y cuyo funcionamiento no se ve afectado por altas concentraciones de CO2. Es adecuado para ambientes industriales: hasta 7.000 ppm, no incluye elementos móviles y requiere poco mantenimiento (calibración una vez al año).
Este nuevo detector se aloja en una carcasa estanca, IP 65, sin bomba de muestreo, que puede montarse en pared. Aspira por una combinación de difusión y convección en el cabezal sensor: un método silencioso, fiable y rápido, según el fabricante. La convección permite circular gas entre el cabezal sensor y la célula de difusión, en cuya superficie se realiza el intercambio por difusión. Como que en la célula el gas circula dentro de un circuito cerrado, la óptica está protegida contra el polvo, sin necesidad de bombear ni filtrar el gas.
El margen de medida alcanza de 0 a 7.000 ppm (en volumen) , con una precisión del ±3% del margen y una estabilidad del ±5% (1 año). Puede operar de 0 a 45°C. Requiere un tiempo de calentamiento de 2 min para ser operativo y responde en 20 s (aspiración de difusión incluida). Se alimenta de 18 a 30 Vcc y consume un máximo de 2,6 W. Dispone de salida lineal de 4÷20 mA (tensión opcional) y salida de relé de alarma con un máximo de 5 A a 30 Vcc.