Intel Corporation ha iniciado oficialmente la producción de una nueva generación de microprocesadores en Chandler, Arizona. Con una inversión de 3.000 millones de dólares, la nueva fábrica que recibe el nombre de Fab 32, utiliza la tecnología de fabricación de 45 nm, basada en transistores que consumen menos energía y no contienen halógenos. Los transistores de 45 nm usan un material denominado high-k basado en Hafnio y son tan pequeños que más de dos millones podrían caber en un punto.
“La apertura de la Fab 32 en Arizona es una muestra más del continuo esfuerzo inversor de Intel en nuestro activo más estratégico, la red global de fábricas más avanzadas y respetuosas con el medio ambiente”, señaló Paul Otellini, presidente y Director Gerente Intel, durante el acto oficial.
En los procesos de fabricación se utilizan obleas de 300 mm, lo que reduce los costes de producción por chip y permite ahorrar recursos. Además, la planta incorpora medidas de conservación de agua y energía que permiten reducir en un 15% las emisiones de gases de efecto invernadero y reutilizar más del 70% de los fluidos. Con su sala limpia de más de 56.000 m2, las instalaciones Arizona ocupan una extensión de más de 300.000 m2 y está previsto que más de 1.000 empleados trabajen en la misma.